¿Vino con hielo? Cuestión de contexto
Hay quienes lo ven como un sacrilegio. Otros, simplemente, como una forma más de disfrutar. Como casi todo en el vino, depende del contexto: del tipo de vino, del momento, del calor… y de lo que te apetezca. A veces, un par de hielos en la copa no estropean nada: al contrario, hacen que todo encaje. Porque el vino también va de eso: de disfrutar sin normas, sin solemnidad. De permitirnos elegir cómo, cuándo y con quién.
