Desde el 15 de enero inicio una nueva etapa profesional que afronto con muchísima ilusión y con la sensación de volver, en realidad, al origen de todo.
Cuando creé mis redes sociales lo hice con una idea muy clara: dar a conocer los vinos del mundo, aprender, descubrir proyectos distintos y compartir ese camino con libertad, criterio propio y curiosidad. Esa sigue siendo hoy mi motivación principal y el lugar desde el que quiero seguir comunicando.
El vino es diversidad, territorio, personas, estilos y formas de entenderlo. Poder contar esa pluralidad, sin limitar la mirada, es algo esencial para mí. Es la manera en la que disfruto, aprendo y aporto valor desde la divulgación.
En estos meses he vivido una experiencia intensa y enriquecedora vinculada como Presidenta a una DOP que el 15 de Enero llegó a su fin. Me llevo aprendizajes, conocimiento del territorio y, sobre todo, el contacto directo con bodegas y personas que trabajan con enorme compromiso. A todas ellas, gracias por el tiempo compartido.
Ahora toca seguir avanzando. Retomar con fuerza este espacio personal desde el que hablo de vino sin etiquetas, con honestidad y con la libertad necesaria para seguir creciendo. Seguir descubriendo, seguir contando historias y seguir aprendiendo, que al final es lo que da sentido a todo esto.
Empieza —o continúa— una etapa ilusionante.
Y lo hace siendo fiel a lo que soy y a cómo entiendo el vino.
Seguimos.